Nominado al Emmy y dirigido por cineastas como Lars von Trier, Terry Gillian, Frank Darabont o Robert Zemeckis, puede considerarse como un acto altruista que, a sus 72 años, David Morse, también recordado por roles en filmes como Disturbia, El buen hijo y Prueba de vida, se preste a protagonizar la película de un director que lo único que había filmado era un cortometraje en 2002. «Esta fue su primera oportunidad de contar algo épico, con un crew diminuto, demandando mucho de las personas para contar esta historia. Es mucho peso para una sola persona. Y él lo sobrellevó bien e hizo una película hermosa«, destacó Morse sobre el director J.T. Walker durante una entrevista para Revista Spoiler.
Morse, una de las presencias más intimidantes de Hollywood (esta virtud nata, que debo admitir me transmitió a lo largo de nuestra entrevista, lo llevó a aceptar un papel como la némesis de Hugh Laurie en la tercera temporada de House), interpreta a Carson Tildwell, un solitario ranchero embargado por el duelo que se ve obligado a acoger bajo su techo a una indomable inmigrante ilegal que planea reunirse con su familia en Colorado. Todo esto mientras su hijo, un oficial fronterizo, le pisa los talones.
El rol de la ilegal es interpretado por Jaklyn Bejarano quien, como Walker, no contaba con muchas horas de vuelo en un set de filmación. «Es una actriz de teatro, pero nunca, como dices, nunca había estado delante de una cámara«, explicaba Morse sobre su co-star. «Ella, su actuación es tan pura, tan honesta, y su corazón es tan grande. Y estaba tan dispuesta a entregarse a ese rol. Fue un regalo para mí poder trabajar y compartir escenas con ella. Con suerte espero haber hecho por ella lo que ella hizo por mí«.